La enfermedad mixomatosa de la válvula mitral (MMVD), también llamada enfermedad degenerativa de la válvula mitral, es la cardiopatía adquirida más frecuente del perro. Es particularmente común en perros adultos y geriátricos de razas pequeñas.
La válvula mitral se engrosa y degenera progresivamente. Al dejar de cerrar de manera adecuada, parte de la sangre regresa desde el ventrículo izquierdo hacia la aurícula izquierda en cada contracción: regurgitación mitral.
¿Un soplo significa insuficiencia cardiaca?
No. Muchos perros presentan un soplo durante años antes de desarrollar congestión. El objetivo es determinar la etapa del paciente, no tratar el sonido del soplo de forma aislada.
Etapas ACVIM
Estadio A
Perros con riesgo de desarrollar MMVD, pero sin alteración estructural identificada.
Estadio B1
Existe enfermedad valvular y generalmente soplo, pero sin cardiomegalia suficiente para cumplir criterios de B2. Suelen ser asintomáticos y normalmente requieren seguimiento, no tratamiento específico para insuficiencia cardiaca.
Estadio B2
El perro sigue sin signos de insuficiencia cardiaca, pero ya existe agrandamiento relevante de aurícula y ventrículo izquierdos. En esta etapa, el pimobendán ha demostrado retrasar la aparición de insuficiencia cardiaca congestiva.
Estadio C
El paciente ha desarrollado o está desarrollando signos de insuficiencia cardiaca congestiva, habitualmente por edema pulmonar.
Estadio D
Existe insuficiencia cardiaca avanzada o refractaria que requiere ajustes terapéuticos adicionales.
Signos de progresión
- Respiración rápida durante reposo o sueño.
- Dificultad respiratoria.
- Intolerancia al ejercicio.
- Tos en algunos pacientes.
- Debilidad.
- Síncope.
- Pérdida de condición corporal en enfermedad avanzada.
¿Cómo se diagnostica y estadifica?
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Ecocardiografía: confirma la enfermedad y valora las cámaras cardiacas.
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Radiografías de tórax: ayudan a identificar cardiomegalia y edema pulmonar.
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Presión arterial y ECG: según el caso.
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NT-proBNP: puede ser complementario, pero no sustituye ecocardiografía ni radiografías cuando están indicadas.
Tratamiento
No todos los perros con soplo necesitan medicamentos. En B2, el pimobendán está respaldado por evidencia para retrasar la insuficiencia cardiaca. Cuando ya existe congestión, el plan suele incluir diuréticos junto con otros medicamentos cardiovasculares seleccionados según el paciente.
Monitoreo respiratorio en casa
Contar la frecuencia respiratoria cuando el perro está profundamente dormido puede ayudar a detectar cambios. Lo más útil es conocer la tendencia habitual del paciente. Un aumento persistente o esfuerzo respiratorio justifican contacto veterinario.
Cuándo es una urgencia
Dificultad respiratoria, respiración con esfuerzo, mucosas azuladas, colapso o síncope repetido requieren atención inmediata.
Fuentes y referencias
Equipo Médico Veterinario Master Vets
Última revisión: 17 de septiembre de 2026.