La enfermedad de Addison o hipoadrenocorticismo aparece cuando las glándulas adrenales producen cantidades insuficientes de hormonas esenciales, principalmente cortisol y, en muchos perros, aldosterona.
Es conocida como “la gran imitadora” porque puede causar signos gastrointestinales y debilidad que aparecen y desaparecen y se parecen a muchas otras enfermedades.
¿Qué funciones se alteran?
El cortisol ayuda a mantener metabolismo, presión arterial, respuesta al estrés y función gastrointestinal. La aldosterona participa en el control de sodio, potasio y volumen circulante.
Signos clínicos
- Letargo y debilidad.
- Pérdida de apetito.
- Vómitos o diarrea recurrentes.
- Pérdida de peso.
- Deshidratación.
- Temblores o intolerancia al ejercicio.
- Episodios que empeoran tras situaciones de estrés.
- Colapso en una crisis addisoniana.
¿Siempre hay sodio bajo y potasio alto?
No. Aunque la forma clásica puede producir hiponatremia e hiperpotasemia, AAHA señala que aproximadamente 25–30 % de los perros con hipoadrenocorticismo puede presentar electrolitos normales. Por eso unos electrolitos normales no descartan Addison si la historia clínica sigue siendo compatible.
¿Cómo se diagnostica?
Cortisol basal
Es una excelente prueba para descartar la enfermedad. Un cortisol basal superior a 2 µg/dL hace que el hipoadrenocorticismo sea muy improbable en un perro que no ha recibido corticosteroides que interfieran con la prueba. Un resultado inferior a 2 µg/dL no confirma Addison; indica que debe realizarse una prueba de estimulación con ACTH.
Estimulación con ACTH
Es la prueba confirmatoria utilizada con mayor frecuencia. Se mide cortisol antes y después de administrar ACTH sintética. Un perro con hipoadrenocorticismo muestra una respuesta adrenal insuficiente.
¿Qué es una crisis addisoniana?
Es la presentación más grave. El paciente puede llegar con shock hipovolémico, hipotensión, deshidratación severa, alteraciones de potasio, hipoglucemia y acidosis. El tratamiento hospitalario comienza con estabilización cardiovascular y fluidoterapia intravenosa; según el caso deben corregirse hiperpotasemia, hipoglucemia y otros trastornos.
Tratamiento a largo plazo
Los perros con deficiencia de aldosterona necesitan reposición de mineralocorticoides y también suplementación de glucocorticoides. Las formas sin déficit mineralocorticoide pueden necesitar solo reemplazo de glucocorticoides, aunque requieren monitorización.
La dosis y frecuencia se ajustan mediante signos clínicos y electrolitos. Durante enfermedad, cirugía u otros periodos de estrés, el veterinario puede indicar temporalmente una mayor suplementación de glucocorticoides.
Pronóstico
Una vez diagnosticado y estabilizado, la mayoría de los perros puede llevar una vida normal o prácticamente normal con tratamiento y monitorización adecuados.
Cuándo acudir de urgencia
Colapso, debilidad extrema, vómitos o diarrea intensos, deshidratación marcada, encías pálidas, hipotermia o deterioro repentino requieren atención inmediata.
Fuentes y referencias
Equipo Médico Veterinario Master Vets
Última revisión: 17 de septiembre de 2026.