Colangitis en gatos: ictericia, diagnóstico, tratamiento y triaditis
Colangitis en gatos: ictericia, diagnóstico, tratamiento y triaditis
La colangitis felina es una inflamación de los conductos biliares y tejidos portales del hígado. Es una de las enfermedades inflamatorias hepáticas más importantes en gatos y puede presentarse de formas muy diferentes.
En la práctica se distinguen principalmente una forma neutrofílica, que puede asociarse con infección bacteriana ascendente, y una forma linfocítica, más crónica y relacionada con mecanismos inmunitarios complejos.
¿Qué síntomas puede causar?
- Disminución del apetito o anorexia.
- Letargo.
- Vómitos.
- Pérdida de peso.
- Fiebre en algunos gatos con forma neutrofílica.
- Ictericia.
- Dolor abdominal.
- Deshidratación.
Las formas crónicas pueden ser más insidiosas y detectarse por pérdida de peso o alteraciones persistentes en enzimas hepáticas.
¿Por qué se relaciona con páncreas e intestino?
La anatomía biliar y pancreática del gato favorece que procesos del intestino, páncreas y vías biliares coexistan. Algunos gatos presentan simultáneamente colangitis, pancreatitis y enteropatía crónica, combinación conocida como triaditis felina.
Colangitis neutrofílica
Puede asociarse con bacterias que ascienden desde el intestino hacia las vías biliares. En estos casos el gato puede presentar enfermedad aguda, fiebre, neutrofilia e ictericia.
Cuando es posible, se obtienen muestras de bilis o tejido para cultivo y antibiograma. El tratamiento antimicrobiano debe dirigirse a los organismos identificados o elegirse racionalmente mientras se esperan resultados.
Colangitis linfocítica
Suele tener un curso más crónico. La etiología no está completamente definida y la interpretación requiere descartar otras enfermedades, infecciones y obstrucciones biliares antes de utilizar terapias inmunomoduladoras.
¿Cómo se diagnostica?
La evaluación puede incluir:
- Hemograma y química sanguínea.
- Bilirrubina.
- Ácidos biliares u otras pruebas de función hepática cuando están indicadas.
- Ultrasonido de hígado, vesícula y conductos biliares.
- Evaluación pancreática e intestinal.
- Cultivo de bilis o tejido.
- Biopsia hepática con histopatología para clasificar la inflamación en casos seleccionados.
Una elevación de ALT, ALP o bilirrubina no identifica por sí sola el tipo de colangitis.
¿Puede existir obstrucción biliar?
Sí. Cálculos, inflamación pancreática, neoplasias y otras enfermedades pueden bloquear el conducto biliar extrahepático. Una obstrucción cambia el tratamiento y en determinados casos requiere intervención quirúrgica o especializada.
Tratamiento
Depende de la categoría y de las enfermedades concurrentes. Puede incluir:
- Fluidoterapia y corrección de electrolitos.
- Control de náusea y dolor.
- Soporte nutricional.
- Antimicrobianos en enfermedad neutrofílica/infecciosa cuando están indicados.
- Tratamiento inmunomodulador en formas linfocíticas seleccionadas después de descartar infección significativa.
- Manejo de pancreatitis, enfermedad intestinal u obstrucción concomitantes.
Colangitis vs lipidosis hepática
Ambas pueden causar anorexia e ictericia, e incluso pueden coexistir. Un gato que deja de comer por colangitis puede desarrollar secundariamente lipidosis hepática, haciendo aún más importante el soporte nutricional.
Pronóstico
Es variable. Muchos gatos con colangitis neutrofílica responden favorablemente cuando se identifica y controla la infección y cualquier obstrucción. Las formas linfocíticas pueden requerir tratamiento y seguimiento prolongados.
Cuándo es una urgencia
Ictericia intensa, anorexia prolongada, vómitos persistentes, fiebre, dolor abdominal, debilidad profunda o deterioro rápido justifican atención inmediata.
Fuentes y referencias
- MSD Veterinary Manual: síndrome de colangitis/colangiohepatitis felina.
- Imagen destacada: hígado y vesícula de gato, Museo de Anatomía Veterinaria FMVZ USP / Wagner Souza e Silva, CC BY-SA 4.0.
Equipo Médico Veterinario Master Vets
Última revisión: 17 de septiembre de 2026.
