El hipotiroidismo canino ocurre cuando la glándula tiroides produce cantidades insuficientes de hormonas tiroideas. Es una de las endocrinopatías más conocidas del perro, pero también es una de las que se sobrediagnostica con mayor facilidad.
Más del 95 % de los casos clínicos en perros se deben a destrucción o atrofia de la propia glándula tiroides.
¿Qué signos puede causar?
- Letargo o menor actividad.
- Intolerancia al ejercicio.
- Aumento de peso sin un aumento proporcional de alimento.
- Búsqueda de lugares cálidos.
- Pelo seco, opaco o que vuelve a crecer lentamente.
- Alopecia simétrica del tronco.
- Pérdida de pelo en la cola, conocida como “cola de rata”.
- Hiperpigmentación, seborrea o infecciones recurrentes de piel.
En algunos pacientes también pueden existir alteraciones neurológicas, pero son menos frecuentes.
¿Por qué no basta con encontrar una T4 baja?
Una concentración baja de T4 total no confirma por sí sola hipotiroidismo. Enfermedades sistémicas, inflamación, determinados medicamentos y otras condiciones pueden disminuir temporalmente la T4 en un perro cuya tiroides funciona normalmente. Esto se conoce como síndrome del eutiroideo enfermo.
¿Cómo se diagnostica correctamente?
El diagnóstico combina signos clínicos y pruebas endocrinas. Las más utilizadas son:
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T4 total (TT4): excelente prueba inicial de cribado. Una T4 claramente normal hace poco probable un hipotiroidismo primario significativo.
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T4 libre (fT4): aporta información adicional cuando el resultado de TT4 es bajo o dudoso.
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TSH canina: ayuda a aumentar la especificidad, pero puede encontrarse dentro del intervalo de referencia en una proporción de perros realmente hipotiroideos.
Por eso TT4, fT4 y TSH deben interpretarse junto con la historia, exploración y laboratorio general.
¿Qué cambios pueden verse en el laboratorio?
Entre los hallazgos de apoyo se encuentran hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia y anemia leve no regenerativa. Ninguno es diagnóstico de manera aislada.
Tratamiento
El tratamiento consiste en reemplazar la hormona tiroidea con levotiroxina. En la mayoría de los perros el tratamiento es de por vida.
La dosis debe ajustarse al paciente y después monitorizarse mediante respuesta clínica y concentraciones de T4 obtenidas en un momento estandarizado respecto a la administración del medicamento.
¿Cuándo empieza a mejorar?
La actividad y el estado mental pueden mejorar antes que el pelo y la piel. Las alteraciones dermatológicas pueden requerir semanas o meses para resolverse.
¿Puede darse levotiroxina “a prueba”?
No debería utilizarse como sustituto de un diagnóstico adecuado. Un perro eutiroideo puede mostrar cambios inespecíficos durante un ensayo terapéutico, lo que puede perpetuar un diagnóstico incorrecto y tratamiento innecesario.
Lo más importante
El hipotiroidismo debe sospecharse por un patrón clínico compatible, no únicamente por una T4 baja. La interpretación conjunta de TT4, fT4, TSH y estado general reduce falsos diagnósticos.
Fuentes y referencias
Equipo Médico Veterinario Master Vets
Última revisión: 17 de septiembre de 2026.