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Perro hospitalizado con fluidoterapia intravenosa durante atención veterinaria

Cetoacidosis diabética e hiperglucemia grave en perros y gatos

Cetoacidosis diabética e hiperglucemia grave en perros y gatos

Una glucosa elevada no siempre significa que un perro o gato esté en “choque”. Las dos descompensaciones diabéticas graves que más preocupan son la cetoacidosis diabética (CAD) y el estado hiperosmolar hiperglucémico (EHH). Ambas requieren atención veterinaria urgente.

¿Qué es la cetoacidosis diabética?

La CAD aparece cuando la deficiencia absoluta o relativa de insulina favorece lipólisis y producción de cuerpos cetónicos. El cuadro clásico combina hiperglucemia, cetonemia o cetonuria y acidosis metabólica, junto con distintos grados de deshidratación y alteraciones de potasio y fósforo.

¿Qué es el estado hiperosmolar hiperglucémico?

El EHH es menos frecuente y se caracteriza por hiperglucemia extrema y aumento de la osmolalidad, con cetosis ausente o relativamente leve. El Merck Veterinary Manual utiliza como referencia clásica glucosa sérica >600 mg/dL y osmolalidad >320 mOsm/kg. También existen presentaciones mixtas entre CAD y EHH.

Una glucosa menor de 600 mg/dL no descarta una emergencia. Un paciente con CAD puede estar gravemente enfermo con cifras diferentes; la interpretación depende de cetonas, estado ácido-base, hidratación, electrolitos y signos clínicos.

¿Qué puede desencadenar una descompensación?

  • Diabetes mellitus no diagnosticada.
  • Omisión o administración inadecuada de insulina.
  • Pancreatitis.
  • Infecciones y otros procesos inflamatorios.
  • Enfermedades hormonales concurrentes.
  • Uso de glucocorticoides o progestágenos en pacientes predispuestos.
  • Otros procesos que aumenten resistencia a la insulina.

Signos de alarma

Busca atención veterinaria urgente si un paciente diabético presenta vómitos repetidos, rechazo del alimento, debilidad marcada, deshidratación, respiración anormal, depresión, tambaleo, colapso o alteración del estado mental.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico no se basa únicamente en glucosa. Dependiendo del caso se necesitan glucemia, análisis de orina, cuerpos cetónicos, electrolitos, gasometría o evaluación ácido-base, función renal, hemograma y estudios para encontrar la enfermedad desencadenante.

La medición de beta-hidroxibutirato (BHB) en sangre puede ser especialmente útil. Las tiras urinarias de cetonas detectan principalmente acetoacetato y pueden subestimar la gravedad cuando predomina BHB.

En gatos, la fructosamina puede ayudar a diferenciar hiperglucemia diabética persistente de elevaciones relacionadas con estrés, aunque no sustituye la valoración del paciente crítico.

Tratamiento hospitalario

Los pilares del manejo son:

  • Fluidoterapia intravenosa para corregir deshidratación e hipovolemia.
  • Insulina de acción corta administrada mediante protocolos hospitalarios y ajustada con controles frecuentes.
  • Corrección y monitorización de potasio, fósforo y otros electrolitos.
  • Adición de dextrosa a los fluidos cuando la glucosa desciende, permitiendo continuar la insulina hasta controlar la cetosis.
  • Identificación y tratamiento de enfermedades concurrentes.

La glucosa y, especialmente en EHH, la osmolalidad deben reducirse de manera controlada. Una caída excesivamente rápida puede causar complicaciones neurológicas.

¿Sirven los sensores continuos de glucosa?

Los monitores continuos pueden ser muy útiles para seguimiento de pacientes diabéticos estables y para observar tendencias. Sin embargo, no sustituyen la evaluación hospitalaria de una sospecha de CAD o EHH, y valores bajos inesperados deben confirmarse con una medición sanguínea cuando sea posible.

Qué NO hacer en casa

  • No aumentes una dosis de insulina por tu cuenta porque una lectura sea alta.
  • No apliques dosis adicionales de “corrección” sin un protocolo veterinario.
  • No suspendas la valoración porque una sola medición haya mejorado.
  • Si tu mascota no come, vomita o está decaída, contacta al veterinario antes de modificar su insulina.

Hiperglucemia no es lo mismo que hipoglucemia

La hipoglucemia, a menudo relacionada con exceso relativo de insulina, puede causar debilidad, temblores, desorientación, convulsiones o pérdida de conciencia y también es una emergencia.

Prevención

Mantener un plan estable de insulina y alimentación, vigilar sed, orina, apetito y peso, y controlar enfermedades concurrentes reduce el riesgo de descompensación. En pacientes seleccionados puede recomendarse monitorización domiciliaria de glucosa o cetonas.

Fuente y referencia

Equipo Médico Veterinario Master Vets
Última revisión: 17 de septiembre de 2026.

Este contenido es educativo y no sustituye una valoración veterinaria de urgencia.